viernes, 14 de julio de 2017

Mi hogar...


Estuve lejos de casa 4 años y algo másen ese tiempo descubrí el propósito de Dios en mien aquel entonces me dejé arrastrar por un ideal romántico, uno incapaz de ofrecerme un nido, creía que tenía la capacidad de darle trascendencia a esa ilusión, pero no se trataba de mi, no era algo que dependiese de mi, solo Jesús podía transformarlo, esa impotencia me causaba nostalgia, me entristecía profundamente la perdida, no solo de la ilusión, si no de mí mismaevitaba verme al espejo porque me asustaba el hecho de no reconocerme, tenía los ojos cansados, estaba apagada, era incapaz de ver más allá de mis propios miedostropezaba a diario con mi depresión, realmente estaba viviendo un infierno, ese ayer me tuvo al borde de un abismo, a punto de caer...

Y caí, no sé cuantas veces, en un estado emocional depresivo, había perdido mi autoestima y como no perderla cuanto te mutilan las alas, fue un tiempo duro para mi, porque me sentía utilizadasilenciada, minimizada e ignorada, así empecé a fingir que era fuerte, resistí a la frialdad con la que estaba siendo tratada, permití ese daño a cambio de un poco de amor, hasta que no pude fingir más y me vi completamente destruida, me había convertido en un hastío de vacíos, en un océano de soledad, estaba justo ahí, al final, donde se le acaba a uno la dignidad...

Nadie pudo explicarme lo inexplicable y es que no sé decir adiós cuando quiero quedarmeaún así tuve que marcharme, me fui para no volver atrás, y Dios se llevó ese basural que tenía entre los dedos, él no pudo responder mis preguntas rotas y poco a poco se fueron amontonando los días, las horas, se desvaneció el suspiro enredado en mi pelo suelto, los recuerdos fueron destruidos en un incendio de nostalgias, había despertado al fin de ese triste sueño, había despertado de esa falsa realidad, había aprendido a estar a solas conmigo y mis escombros... 

Ese fue su propósito en mi, enseñarme a encontrar el camino a casa, Él siempre me dejó pistas escondidas en canciones, personas y lugares, entendí su amor infinito en aquellos días de sol que me robaban el aliento y me arrancaban sonrisas de enamorada, Él siempre me dice cuanto me ama, siempre estoy hermosa para Él, así aprendí a reconocer mi verdadero lugar, Dios siempre estuvo ahí, amando cada tropiezo calmando cada herida, esperándome siempre al final de cada día con los brazos abiertos, siempre cautivo mis tristezas con su sonrisa, enfrentó de mi lado el miedo a la soledad y dejé de sentirme sola, aprendí a ser libre, he perdido la noción del tiempo; He perdido la noción del tiempo; ahora sé que ya no estoy sola, que allí donde está Él, está mi hogar.